Una vez más retomo la fotografía como expresión, como herramienta de cuentacuentos o como artificio técnico para congelar la realidad.
Con más de 12 años detrás de la cámara, vivo la fotografía pero no vivo de ella. Mis trabajos en video y cine me han mantenido cerca de la fotografía en la que ahora me muevo con conocimientos y experiencia renovada.